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Titulo: La Pez

Articulo: LA PEZ La pez es un producto viscoso de color negro o marrón oscuro que se obtiene como un derivado del pino y en otros tiempos era muy apreciada para impermeabilizar barcos, botas y pellejos de vino. Así mismo tenía otros usos como marcar a las ovejas sin hacerlas daño, y algunas personas también las empleaban para curar algunas heridas al ganado. A finales del siglo XVIII, en tiempos del rey Carlos IV, La Marina creó la Real Fábrica de Betunes o brea en el centro del pueblo de Quintanar de la Sierra, eso nos da una idea de la importancia que tuvo para la zona la producción de pez, en algunas zonas cercanas a Huerta fue más importante la actividad pezguera que la del ganado o la explotación de la madera. Huerta como zona de pinares también estuvo interesada en esta activad ya que, según el libro “Huerta de Rey Paraíso de Aroma y Sabor” la resinación se inicio en nuestro pueblo hacia 1904-1905 una vez realizados los proyectos de ordenación del monte y en 1959 habían sido resinados en el monte de Huerta hasta 100.000 pinos. Citando la misma fuente, en el año 1970 había en Huerta unos 30 resineros y cada resinero llevaba unos 5.000 o 5.500 pinos. Durante los meses de Marzo a Noviembre se dedicaban al trabajo de la resinación y durante los meses de invierno (algunos dicen que cada 4 o 5 años) se dedicaban a recoger “los sarros” para hacer pez. “Los sarros”, son los restos de resina o miera que han quedado en el suelo al lado del pino junto a la pincha, ramas, hojas, etc. Estos sarros eran empleados para, a través de un proceso de quemado en la pezguera, obtener la pez. En otros lugares cercanos a Huerta como es Quintanar de la Sierra, en lugar de utilizar sarros se arrancan las toconas de los pinos cortados y las hacen rachas. Antes de meter los sarros o las rachas a la pezguera, es necesario que la temperatura dentro de ésta sea de 60-70 grados Centígrados para lo cual era necesario hacer lumbre dentro y alimentarla entre 12 y 14 horas. En cierto modo la pezguera es un horno o una tejera por lo que debe estar bien caliente antes de meter las rachas o los sarros para facilitar el sacar la resina que llevan. Una vez que la pezguera esta a temperatura, se sacan las cenizas y se comprueba que el conducto que va a la hoya está limpio (para ello se tira un cubo de agua), se tapa bien con una chapa y barro la boca de la hoya para que no haya oxigeno y pueda arder y para mantener la pez líquida. Antes de empezar a llenarla se ponían unas tablas en el suelo o unos palos en dirección al agujero de la hoya para así facilitar el flujo de la pez hacia el conducto que llevará la pez líquida hacia la hoya. Una vez llena la pezguera con las teas colocadas de forma vertical y tapada la puerta de la pezguera con adobes y barro casi hasta arriba se le prende fuego y a vigilar si el humo que sale es de color blanco. En ese caso todo va bien, pero si el humo es de color negro eso significa que hay mucho tiro y hay que tapar un poco la entrada con adobes para reducir la entrada de aire, este proceso dura unas 40 horas. Cuando ha terminado de hacer la combustión por completo, con la pez en la hoya tenemos dos opciones: la podemos vender en basto, tal y como está, o en fino. Si la queremos vender en fino,(usado para las botas y pellejos), necesitamos quemar los ácidos y alcoholes y es necesario destapar la hoya, pegarle fuego a la pez y removerla bien durante unas dos horas, durante este proceso salían muchos vapores que dicen que eran muy buenos para la gente con problemas respiratorios o asmáticos, la forma de saber si estaba lista la pez era muy sencilla, con un cazo de mango largo se saca un poco de pez y se tira dentro de una caldereta con agua si al cogerla con la mano no se nos queda pegada está lista, pero, hay otra prueba, si cogemos un trozo y nos lo metemos en la boca y lo masticamos y no se nos pega en los dientes está lista (como si fuera chicle). Para sacarla de la hoya lo hacían controlando el agujero de salida con un palo largo que hacía de tapón de la hoya hacia la artesa, desde la artesa y con una caldereta lo ponían en otras artesas más pequeñas cercanas a la pezguera y una vez fría la pez y las tortas con un peso de unos 40-50 kg por unidad las llevaban a vender a Salas de los Infantes. En Huerta , como la materia prima eran los sarros, cada cierta cantidad de sarros solían poner unas ramas que hacían la función de filtro y como sistema para que tire mejor el fuego. Según parece en Huerta había 3 pezgueras, o pegueras como también se las llama, las dos de Arandilla (enfrente del criadero de caracoles en el camino del Guijorral) y otra en Oceca. Una de las de Arandilla ha sido reconstruida entre el verano de 2008 pasado y este. Antes de empezar con la reconstrucción nos asesoramos, en la medida de los posible, de cómo había sido construida y qué tipo de materiales habían sido empleados (por ejemplo, se emplea solo piedras areniscas y barro ya que si son calizas con el calor se revientan), dichas piedras se traían del monte con un carro y bueyes. Estas pezgueras , fueron muy bien construidas ya que han aprovechado el desnivel del terreno para que la pez caiga por su propio peso y así ahorrar esfuerzo humano. Una vez que lo tuvimos claro, empezamos por limpiar los alrededores y el interior de la pezguera, sacar y amontonar todas las piedras que había en el fondo y alrededor de la misma para posteriormente empezar la reconstrucción. Durante este verano ha quedado lista a falta de un cartel informativo acerca de cómo se usaba. Las personas que hemos realizado esta reconstrucción han sido José Mª Guerrero, Julio Muñoz (El Urri) y José Luis Molinero (El Pepi), pero también quiero agradecer la colaboración de Arturo y su Volvo, Cañero y su Dumper, los paseantes que siempre nos animaban y aportaban sus ideas, y unos cuantos que aparecieron por allí a almorzar el día que inauguramos la pezguera. Ahí queda como homenaje al trabajo de nuestros antecesores y como parte de nuestra historia y oficios perdidos. Un saludo.

Autor: J.L. Molinero

Fecha: 13/07/2010

Mas de 300 personas se reunieron en Huerta de Rey en el I Encuentro de Nombres Raros.




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